92 Los Menores y la Ley 1. Se deberá determinar que el niño tiene una enfermedad mental; y 2. Se deberá determinar que el niño representa un peligro grave para sí mis- mo o para los demás, o que ha demostrado que no es capaz de cuidarse a sí mismo. Como hay otras formas (vea los párrafos anteriores) de hospitalizar al niño por un motivo psiquiátrico y como el transporte al hospital se hace en una van del sheriff cuando se aplica la Sección 12e de la ley, normalmente se aplica esa Sección 12e de la ley. ¿El juzgado paga la hospitalización cuando el juez ordena la evaluación? No. El seguro de la familia paga la hospitalización. El hospital no permite que se hospitalice al niño hasta no recibir la autorización del seguro (acuerdo de pago). Quienquiera que haga las gestiones para hospitalizar al niño primero debe obtener la autorización del seguro. Algunas compañías de seguro insisten en que su personal médico examine al niño. Cada compañía impone un núme- ro máximo de días de permanencia del niño en el hospital. Cuando el niño está en el hospital, puede que la compañía acuerde cubrir un plazo adicion- al si se le demuestra la necesidad de que el niño permanezca hospitalizado. Las leyes respecto a la hospitalización para tratamiento de salud mental se en- cuentran en el capítulo 123, Secciones 10-12, de las Leyes Generales de Massa- chusetts. PROBLEMAS DE USO DE SUSTANCIAS Los años de la adolescencia con frecuencia son la etapa cuando el niño bus- ca asumir riesgos y tener nuevas experiencias. Muchos prueban el alcohol, la marihuana, los medicamentos recetados y otras drogas como parte de su tendencia a asumir riesgos. A veces consumen drogas con el fin de aplacar emociones fuertes, o de aliviar sus angustias y sentimientos de depresión. Ex- perimentar con sustancias en la adolescencia puede poner al adolescente en situaciones peligrosas y causarle problemas para toda la vida. Aquí enumeramos algunos de las señales de uso de sustancias que se deben tener presente y que deben ser evaluados por un profesional capacitado. Un pediatra, la enfermera de la escuela, el hospital local o el Centro de Recursos para la Familia pueden ayudarle a encontrar un trabajador social psiquiátrico, un consejero con licencia en salud mental, un consejero especialista en abuso de sustancias, un psicólogo o un psiquiatra para el niño. En el capítulo de Re- cursos al final del libro se enumeran recursos adicionales. Problemas de Salud Mental y Uso de Sustancias 8